Levántate de la cama el mismo días del parto, en principio sólo unos minutos, poco a poco alarga la duración; psicológicamente es beneficioso. Cuídate la epifisiotomía lavándote con agua y jabón neutro, dos ó tres veces al día, en forma de arrastre (de delante hacia atrás). Secate luego con Kleenex Ultra Soft, con pequeños toques. Utiliza compresas de algodón y cambiate frecuentemente. Te recomendamos braguitas de red desechables (las venden en farmacia). No te sientes sobre un flotador, sino sobre un cojín. Procura orinar a las pocas horas del parto. Se aconseja la lactancia materna. No te desesperes, se puede conseguir dar el pecho con paciencia. La relación con tu hijo se fortalecerá.
Después del parto, cuidate el cabello. La levadura de cerveza ayuda a fortalecerlos (tanto aplicándola como tomándola). Utiliza sujetadores adecuados al nuevo tamaño de tu pecho. Si después de cada toma el pecho sigue lleno, vacíalo con un sacaleches para evitar mastitis. Date ligeros masajes debajo del pecho, desde fuera hacia dentro o de abajo hacia arriba. Estos masajes durante la lactancia, hacen que los músculos pectorales mantengan el tono necesario. Durante la lactancia son recomendables las duchas templadas pero no demasiado frías, porque tanto el hielo como el agua muy fría puede inhibir la secreción de leche. La duración media de la toma suele ser de unos 10 minutos en cada pecho dependiendo del ritmo de mamada de cada lactante, empezando siempre por el último pecho del que se ofreció la toma anterior. Lávate las manos antes de dar el pecho a tu hijo. El periné puede perder tono muscular y tener una relajación que puede afectar al esfínter de la vejiga causada por la salida del feto, procura hacer ejercicios perineales, si el parto ha sido normal puedes empezar a las 24 horas, si has tenido una cesárea deberás iniciar los ejercicios a los siete días. El procedimiento es el siguiente:
Intentar ajustar tu dieta con el aporte de calorías equilibrado, toma cereales integrales, legumbres, fruta y verdura para obtener un buen funcionamiento del intestino. Si estás dando el pecho, aunque no tienes que hacer una dieta especial, es recomendable que no tomes alimentos que puedan producirte flatulencias, ni alcohol, ni medicamentos que no hayan sido recetados por tu médico. Bebe mucha agua, y aumenta la ingesta de líquidos, especialmente leche y sus derivados. El retorno a tu actividad normal debe ser paulatino, los primeros días no te esfuerces en los trabajos caseros. Durante el puerperio no utilices ni zapatos de tacón, ni planos, tampoco demasiados estrechos. No te pongas ropa estrecha, sobre todo pantalones demasiado ajustados. En caso de que tengas varices no permanezcas de pie mucho tiempo, sube a pie las escaleras, camina a buen paso, descansa con las piernas levantadas, y emplea medias elásticas. Las relaciones sexuales se reanudarán tres semanas después del parto, siempre con preservativo (si hay deseo mutuo). Si se ha practicado episiotomía habrá que esperar unos días más. Conviene que estés prevenida, en la práctica, la vida sexual puede verse interferida por algunos problemas, si la penetración resulta dolorosa en un punto en concreto, acude a tu tocólogo. La sequedad de la vagina es otro problema, ésta puede ser producida por la prolactina, ya que su secreción produce ausencia de lubricante.Tienes que acudir a revisión médica a las seis semanas del parto, donde el médico verificará la involución de los órganos genitales. Examinará los senos, la pared abdominal y el periné. Deberás indicarle cualquier anomalía, molestia o dudas que tengas.
La amenorrea postparto no es un método anticonceptivo, ya que estas más predispuesta a un posible nuevo embarazo. Pide información sobre los métodos anticonceptivos para después del parto. Recuerda que no existe un método ideal adecuado a todas las parejas. Infórmate y después decide.